18 jul. 2010

CHISTE: 18 de julio de 2010

Un turista va al restaurante y pide la especialidad de la casa. Le ponen un plato de criadillas y pregunta qué es:
- Los testículos del toro, señor -responde el camarero- Pero toro de lidia, no cualquier toro. ¡Una delicattessen!
El turista lo prueba y queda encantado. Tanto, que cada día pide para comer el mismo plato.
Al tercer día, el plato se ve como muy esmirriado con unas criadillas diminutas y el turista pregunta el por qué. A lo que el camarero responde:
- Compréndalo señor, ¡no siempre pierde el toro!

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