12 nov. 2011

El boxeador

Un boxeador está recibiendo una gran paliza. Le salva el gong y lo arrastran hasta sentarle en el banquillo de su esquina.
Sin poder abrir los ojos, cerrados por la paliza, y balbuceando por los dientes perdidos, le pregunta a su entrenador:
- ¿Cómo voy... cómo voy?
- ¡¿Qué cómo vas?! ¡Mira, si ahora sales y lo matas te darán combate nulo por empate!


No hay comentarios:

Publicar un comentario