27 oct. 2012

Los riesgos del amor ruidoso


El marido llega a su casa después de haber pasado dos semanas de viaje de trabajo.
-¡María, cariño! Vengo que no me aguanto, ve quitándote la ropa que vamos a hacer el amor ahora mismo.
Entraron en la habitación, se metieron en la cama e hicieron el amor de manera salvaje, brutal, escandalosa...
Fue tal el ajetreo y el ruido de la cama contra la pared, que al cabo de unos minutos escucharon unos golpes al otro lado de la pared, acompañados por las voces del vecino:
-Ya está bien, ¿No? ¡Qué llevamos toda la semana igual!

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