31 jul 2012

Historia de Madrid: Calle de Toledo.


La calle de Toledo es una calle galdosiana y también jesuítica. Es, sobre todo, una calle profundamente popular.
La invasión del comercio moderno no ha impedido la persistencia de tiendas añejas en esta zona. Todavía se pueden comprar cacharros para la matanza y sillas de anea, artículos que demandaban los viajeros que, procedentes de los pueblos, solían alojarse en las posadas de la Cruz, de Medina, de la Ursula...
La calle de Toledo llegaba, hasta principios de siglo pasado, sólo a la Puerta de Toledo; en 1902 se mudó el nombre al paseo de los Ocho Hilos y se prolongó la calle hasta la glorieta de las Pirámides, junto al Manzanares.
La fotografía está tomada más o menos, desde la antigua plazuela de la Berenjena, así que no llega a entrar en ella la próxima catedral de San Isidro.

Fuente: Recuerdos de Madrid en Postales – Diario-16
 

30 jul 2012

Método infalible

Un señor se entra en un bar para tomarse unas copas y empieza:
- Traiga una copa por favor.
Y entre copa y copa saca algo de su bolsillo y lo ve y lo vuelve a meter y el cantinero en una de esas le pregunta:
- Disculpe señor ¿porque cada vez que se toma una copa saca algo de su bolsillo y lo vuelve a meter?
El cliente le responde:
- Es la foto de mi suegra, cuando ya la empiezo a ver guapa es que ya estoy borracho y ya me tengo que ir a mi casa.
  

29 jul 2012

El albañil que voló.

Un albañil se encuentra en una viga a 30 metros del suelo. De repente en una viga contigua ve a un niño que se tira al vacío, llega abajo y, aparentemente indemne vuelva a subir. El albañil muy extrañado le pregunta:
- Oye niño, ¿se puede saber cómo lo haces?
- Es muy fácil, cuando llego al primer piso empiezo a agitar los brazos y vuelo, ya verá, pruébelo...
El albañil convencido, se tira y se pega un tremendo trompazo.
El crío que no ha perdido detalle comenta:
- La verdad es que para ser un ángel tengo un poco de mala leche.
 

28 jul 2012

Consejos ecológicos: El gasto energético oculto.


Muchos aparatos eléctricos consumen energía de forma permanente, incluso cuando están apagados.

Son aparatos que permanecen en posición “stand by” a la espera de que alguien accione el mando a distancia (como la televisión o el vídeo); otros de consumo continuo como el radio-reloj despertador o el teléfono inalámbrico; y un tercer grupo de aparatos con transformador que permanece siempre encendido, como las luces halógenas o los cargadores de pilas.

Ten en cuenta que si un televisor en funcionamiento consume unos 45 vatios de potencia por hora, cuando lo apagas con el mando a distancia este gasto no cesa sino que disminuye a 15 vatios. Es poco, pero si sumas todos los aparatos eléctricos de funcionamiento continuo se convierte en un despilfarro.

Para evitarlo desenchufa o apaga con un interruptor los aparatos que quedan conectados siempre a la corriente. Resultará mejor aún si adquieres aparatos eléctricos sin consumo permanente, o que éste sea el menor posible.

Fuente: El hogar ecológico - Ed. Plaza & Janes

27 jul 2012

Amor de madres

Tres amigas charlando de las virtudes de sus hijos:
-    Pues mi hijo es cura y todo el mundo le llama “padre”.
-    Pues mi hijo es cardenal y todo el mundo le llama “eminencia”.
La tercera que no que no quería quedarse atrás dice:
-    Pues mi hijo trabaja en un boys, tiene un pene de 25 centímetros y cuando lo ven la gente exclama “Dios mío”.
  

26 jul 2012

Cosas de niños

En el jardín de infancia un niño le dice a una niña mientras se baja los pantalones:
-    Mira ¿te das cuenta de que yo tengo algo que tu no tienes?
-    Si, pero mi mamá me ha dicho que con lo que yo tengo puedo conseguir muchas como eso que tu tienes.
  

25 jul 2012

Historia de Madrid: Calle de Alcalá (bis).


En esta fotografía, más moderna que la anterior, se ve una calle de Alcalá próxima al año 30, donde los simones han sido sustituidos por autos y el tranvía anda sin jardinera.
En primer término está el solemne edificio del Banco Español del Río de la Plata. Sabido es que la calle fue primero, una calle de conventos; mas tarde, de embajadores; luego pasó a estar repleta de cafés, y hoy tiene muchos bancos.
De todas maneras, ésta es una de las pocas calles de Madrid que han merecido el respeto de propios y extraños, como se ve en frases como una del señor Inglis (1830): “Larga, de soberbia anchura y flanqueada por una espléndida fila de edificios son par”. Esta frase se la copiamos de su libro a don Hugt Thomas.

Fuente: Recuerdos de Madrid en Postales – Diario-16