10 abr. 2012

Para tomar el aire fresco

Un hombre llega al bar de un gigantesco rascacielos en el último piso, pide una bebida y le llama la atención un grandullón borracho cerca de él.
Mientras lo observa, el borracho se tira por la ventana ante su sorpresa, pero en vez de caer, vuelve  nuevamente para adentro del edificio por la misma ventana.
El hombre queda sorprendido sin creer lo que acababa de ver.
Al rato, después de liquidarse varios whiskys, el grandullón borracho vuelve a repetir su salto por la ventana y vuelve a entrar de la misma forma.
Intrigado el hombre le pregunta:
- ¿Cómo hizo eso?
- Siempre lo hago cuando quiero algo de aire fresco, las corrientes de aire que rodean el edificio hacen que uno sea arrojado nuevamente hacia adentro.
- ¿Pero es seguro?
- Hace años que lo hago.
Entonces el hombre se arroja por la ventana y en vez de ser devuelto hacia el interior del edificio, cae pesadamente y se estrella convirtiéndose en una mancha contra el pavimento.
El barman que vio la situación, comenta:
- Superman, cuanto te emborrachas eres un auténtico cabronazo.
  

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