14 jun. 2012

Los peligros del auto-stop

Un turista que viaja a pie por una zona montañosa hace auto-stop en la carretera.
Se acerca un coche cuyo conductor le invita a subir. Tras unos minutos de viaje, el conductor inicia la conversación:
- Creo que es usted verdaderamente valiente al caminar en solitario por esta zona. Sin ir más lejos, la semana pasada huyeron dos locos homosexuales del manicomio local.
El turista un tanto alarmado le pregunta:
- Oiga, ¿y los han cogido?
El conductor se le acerca un poco más, le echa un brazo por los hombros y le susurra al oído:
- Sólo a uno, tesoro.
  

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